Inundaciones por intensas lluvias causan fallecimiento de una niña en República Dominicana
Ante la persistencia de las lluvias, el Gobierno continúa un despliegue de organismos de socorro para asistir a los sectores más vulnerables.
La situación meteorológica obligó a declarar alerta amarilla en Monseñor Nouel, San José de Ocoa, San Cristóbal, Peravia y el Distrito Nacional, mientras otras once demarcaciones permanecen en alerta verde. Foto: defensacivilrd.
8 de abril de 2026 Hora: 15:00
🔗 Comparte este artículo
La incidencia de una vaguada sobre el territorio de República Dominicana provocó fuertes precipitaciones desde la madrugada de este miércoles 8 de abril, dejando un saldo trágico y 17 provincias bajo niveles de alerta.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) confirmó el fallecimiento de una niña en el municipio de Santo Domingo Oeste tras el colapso de una pared producto de la saturación de los suelos.
Ante la persistencia de las lluvias, el Gobierno continúa un despliegue de organismos de socorro para asistir a los sectores más vulnerables, especialmente en Los Alcarrizos y Santo Domingo Oeste.
Asimismo, las autoridades investigan el posible deceso de una mujer embarazada por ahogamiento, a la espera de los reportes forenses oficiales, mientras las comunidades del Gran Santo Domingo y zonas aledañas enfrentan inundaciones y daños materiales de diversa consideración. Se dispuso la entrega de asistencia alimentaria y enseres para las familias que sufrieron pérdidas totales en sus hogares.
Durante una sesión de trabajo en el centro de mando, el mandatario Luis Abinader precisó que la prioridad absoluta es preservar la vida humana, instruyendo la movilización inmediata de recursos hacia las zonas críticas donde el agua ha superado los niveles de seguridad en asentamientos populares.
LEA TAMBIÉN:
Científicos alertan sobre la posible formación de un “Súper El Niño” para finales de 2026
La situación meteorológica obligó a declarar alerta amarilla en Monseñor Nouel, San José de Ocoa, San Cristóbal, Peravia y el Distrito Nacional, mientras otras once demarcaciones permanecen en alerta verde.
El Gobierno dominicano instó a la población en alto riesgo a seguir los lineamientos de los organismos de protección civil, dado que los pronósticos indican que las precipitaciones se trasladarán hacia el oeste del país.
El impacto de este fenómeno atmosférico evidencia la vulnerabilidad de las infraestructuras urbanas sobre todo en los sectores más vulnerables frente a eventos climáticos extremos, lo que demanda una respuesta estatal coordinada y una vigilancia estricta sobre las cuencas fluviales en riesgo.
La vulnerabilidad de la región ante eventos hidrometeorológicos extremos se ve agravada por las recientes proyecciones del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas de Medio Plazo, que señalan una probabilidad del 98 por ciento de que el fenómeno de El Niño se desarrolle antes de agosto.
Los modelos científicos advierten sobre un escenario crítico, con un 80 por ciento de posibilidad de que el evento alcance una intensidad fuerte y un 22 por ciento de que evolucione hacia un Súper El Niño.
Esta alteración atmosférica, impulsada por un calentamiento anómalo en el Pacífico tropical, amenaza con desestabilizar los regímenes de lluvia, poniendo a prueba la resiliencia de las infraestructuras y la capacidad de respuesta de los sistemas de protección civil.
LEA TAMBIÉN:
República Dominicana expande acceso eléctrico con energía solar
En el contexto de Suramérica y el Caribe, la materialización de un evento de magnitud histórica como el denominado Niño Godzilla impactaría directamente en la seguridad humana mediante cambios drásticos en el clima y un aumento en los desastres naturales.
Mientras en Brasil se anticipan veranos con temperaturas récord que dificultarán el avance de los frentes fríos, en naciones como República Dominicana la presencia del fenómeno podría paradójicamente reducir la actividad ciclónica pero intensificar periodos de sequía extrema tras las actuales inundaciones.
La Administración de las naciones afectadas mantiene una vigilancia estricta sobre los indicadores océano-atmósfera, pues el Gobierno de cada país deberá enfrentar en 2026 desafíos inéditos que vinculan la estabilidad social con la gestión soberana de los recursos hídricos y la adaptación climática.
Autor: teleSUR: lf - RR
Fuente: Agencias




